En la vida, el hombre no vive de buena racha en buena racha, incluso los más exitosos tienen sus tropiezos y muchas veces pasa para que nos demos cuenta de cosas que hemos ido dejando de lado. Toda mala racha debe ser vista como una lección para aprender.

De esas malas rachas se puede salir tan rápido como nuestra actitud nos lo permita, siempre la actitud positiva favorece a la búsqueda de nuevas soluciones y es en eso en lo que nos tenemos que centrar. Sé que puede haber mucha desesperación, pero la verdad es que siempre hay esperanza.

  1. Velo como una prueba a tu resistencia. Si la vida te pone en una situación poco favorable, velo como un reto, como una prueba que te ponen. Recuerda que tú eres una persona capaz de lograr tus metas y por tanto, algo se te va a ocurrir, no dejes que la desesperación te gane.
  2. Piensa que luego de la oscuridad viene la luz. Si, a mí siempre me ha servido pensar que uno llega a un punto donde no se puede estar peor y de allí todo mejora. Muchas veces, la oscuridad desaparece cuando dejamos de ver la situación como un castigo y nos motivamos a generar un cambio. No te lamentes por lo que estás pasando, más bien toma acciones para salir de allí.
  3. Agradece que no estés peor. La verdad es que a veces uno hace una tormenta en un vaso de agua, es decir, vemos malas situaciones en donde en verdad no las hay. Si comparas tu situación con el entorno, quizás te des cuenta de que no estás tan mal, incluso llegas a valorar que no te esté yendo tan mal como al resto. No se trata de comparar tu vida con la de otros, pero si es te ayuda a salir del problema, entonces tómalo en cuenta.