cropped-Goal-Setting.jpgEl asunto de permanecer motivado es algo que para muchos representa un auténtico quebradero de cabeza. Es que cuando la situación no representa un peligro de muerte nuestro cerebro muchas veces busca zafarse de las cosas que necesita hacer hasta que la situación se vuelve insostenible. Simplemente la motivación es algo que elude a muchos y que solo puede conseguirse teniendo a una persona pegando gritos al oído todo el rato, que más que motivación suele ser una amenaza latente, pero muchos no logran distinguir entre las dos.

Una forma de mantenerse motivado sin pagarle a alguien para que nos persiga por todos lados gritando es simplemente hacer metas claras y específicas y hacerlas públicas. Si quieres perder peso, por poner un ejemplo muy común, una meta clara y específica sería perder 5 kilos en un mes, esta meta entonces se la diremos a uno, varios o todos los amigos que podamos. La idea no es que ellos vayan a perseguirnos para gritarnos de gratis, no, sino que al haber hecho el plan público básicamente tendremos presión social por cumplir lo que de cierta forma fue un compromiso hecho y donde estará en juego nuestra reputación.

Es por esto que la meta debe ser clara y específica, porque si es un enunciado vago nuestro cerebro intentará doblar la realidad hasta que nos haga sentir que efectivamente la hemos cumplido, porque si el compromiso es “hacer más ejercicio” si antes hacíamos 2 flexiones y este mes hicimos 3 pues damos la meta por cumplida y todos felices. Los resultados concretos vienen de metas concretas, hacerlo público es solo para motivarnos.