No hay cosa más desagradable para los padres que ver sus hijos en una situación de aprieto. Pueden ser muchas, pero en este caso quiero referirme al miedo escénico, en cualquier momento nuestros niños, deberán realizar presentaciones a público ya sea para la escuela o como parte de alguna actividad extracurricular, pero la angustia se presenta en ambas partes, tanto en los niños como en los padres. Si tu intención es ayudar a tus hijos lo mejor es superar tus propios miedos primero.

Los adultos nos podemos tropezar con niños que tengan miedo escénico por tener una autoestima baja estos niños generalmente pueden sentirse desinteresados a las actividades escolares por miedo al fracaso, que les impide tomar la iniciativa en diferentes situaciones presentadas. No suelen terminar sus trabajos porque prefieren recibir regaños y rechazos que recibir halagos y premios por creer que no lo merecen o no son aptos para obtenerlos. No toman decisiones por miedo a fracasar y mucho menos asumen las responsabilidades de sus actos, la culpa siempre la tiene su entorno.

En vista de tales comportamientos es necesario darles las herramientas necesarias para que este niño salga adelante, afronte la vida con una nueva actitud y crezca siendo una persona feliz, que se resume en sr una persona exitosa y emprendedora, nadie emprende con tristeza o desgano, para crear hace falta tener ganas de vivir y ser feliz. Los pequeños merecen que se les enseñe a enfrentarse a la vida con éxito.

Una de las cosas que también es muy importantes a cuidarse, no solo es necesario cubrir su hogar con la última tecnología que algún cerrajero recomendó a sus padres, sino que cuando salgan a la calle solos por algún motivo, sepan cómo desenvolverse ante los latentes riesgos, allí ni el cerrajero más habilidoso, ni la cerradura más robusta podrán protegerlo al menos que tenga las herramientas necesarias para cuidarse el mismo.

Para los niños que presentan este tipo de miedos, la actitud de sus podres es elemental para aprender a superar sus grandes miedos. Nunca se debe aminorar el miedo del niño, restándole importancia, hay que ponerse en el lugar de los más pequeños, brindarle un apoyo cariño de seguridad, unas palabras adecuadas de sus padres valen mucho, “estoy aquí para acompañarte”, “todo va estar bien, tu puedes hacerlo”, “Es difícil, pero tú puedes hacerlo”; si es posible prever la situación, es bueno señalarle con anterioridad como se pueden llegar a sentir y la manera en que pueden superar el miedo, conocer de antemano a situación hace que aumente la confianza en el adulto.

El miedo escénico se llama Glosofobia, aunque no lo crea hay porcentaje de la población que lo padece, pero aunque parezca una enfermedad esta condición llega a superarse con practica para saber tolerar el miedo, jamás se debe evitar la situación donde se siente el miedo, porque se estaría reforzando el pánico, lo más indicado es afrontar situaciones similares para saber cómo canalizarlo. Los adultos siempre sentimos miedos, eso deben saberlo los niños para ayudarlos a crecer.